La esencia de un músico grande
Jueves 17 de junio del 2010
Abrió la noche Vicente con piezas conocidas de trabajos anteriores. Épico inicio por soleá (Córdoba) sólo en el escenario para recordarnos que esa guitarra solo suena así en sus manos. Tras el mítico ‘Mensaje’ y los ‘Tangos del Arco Bajo’, ya acompañado por su banda, pasó a desglosar casi íntegramente su Paseo de Gracia.
Predominio del ritmo vivo en el que Amigo se mueve como pez en el agua, solvente acompañamiento, instrumental y vocal, y desarrollo de la melodía como eje vertebrador de las composiciones fueron las claves de su espectáculo, de su música. Ante tanta perfección en los arreglos y el predominio del estribillo y de los palos rítmicos, la guitarra de Vicente y su mensaje destacaron cuando más se aproximó al silencio. Cuando sus músicos se ausentaron para dejarlo recrearse por soleá y por taranta. Cuando recuperó su farruca de Un momento en el sonido. Fue entonces cuando pudimos ver al Vicente Amigo más auténtico y esencial. Y fue tan grande lo que encontramos que lo preferimos sin revestimientos.
Guitarra: Vicente Amigo, José Manuel Hierro. Percusión: Patricio Cámara, Francisco González. Cante: Rafael de Utrera, Miguel Ortega. Bajo: Juan Manuel Ruiz. Violín: Alexis Lefêbre. Lugar: Teatro Maestranza. Fecha: Miércoles, 16 de junio. Aforo: Lleno.
Ernesto Novales


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